
Ubicado en un tercer piso interior, con 149 m² muy bien distribuidos, es un espacio pensado para quienes valoran la comodidad real, la privacidad y una vida cotidiana bien resuelta. La sala–comedor es amplia y luminosa, ideal para compartir sin sacrificar orden ni elegancia. La cocina semiabierta, con excelente capacidad de almacenamiento, equilibra funcionalidad y diseño, integrándose de manera natural al área social. El balcón aporta un punto de respiro y conexión con el exterior, mientras que el baño social refuerza la lógica de una distribución pensada para recibir. Las tres habitaciones, todas con baño privado, ofrecen independencia, confort y privacidad, un atributo clave para familias que priorizan bienestar y calma. El apartamento se complementa con dos parqueaderos y depósito, en un edificio de 12 años, con vigilancia 24 horas, gimnasio, salón de reuniones y terraza, amenities que aportan valor y estabilidad en el tiempo. Este apartamento merece ser visitado










